SEXYS VIÑETAS

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Nuestro amigo Jordi Ojeda se ha plantado en el piso porque tiene algo muy importante que contarnos. Tan importante que tenemos que comprobar, antes que nada, si destilamos o no verdadero sex appeal. El caso es que se está montando un tinglado muy importante. De los que precisan llamar al señor Guinness (el de los récords, no el de las cervezas). Hay expectación, hay inquietud, hay misteriosos silencios en el piso. Todo canela fina y en rama.

EL PODER DE CRISTO TE OBLIGA

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Hay momentos en los que Dios lanzaría a la humanidad una genkidama. Pero seguramente está demasiado ocupado leyendo mangas de Nietzsche. En El Prat están muy pendientes de estas cosas, aunque un poco más en Santa Coloma. A todo esto, Julia ha traído una invitada al piso, y por suerte no viene a ofrecernos la Salvación. Nos quedamos tan absortos esta tarde, que ni recordamos tomar una cerveza.

LOS GEMELOS GOLPEAN DOS VECES

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Es posible que Gerard no nos explique tantas cosas como querríamos sobre su sonada despedida de solteros. Pero también es posible que no esperáramos en el piso la visita de un antiguo compañero, que siempre nos da conversación gustoso. Y ahí estamos, en ese bonito reencuentro, que además coincide con una suerte de hito en la historia de nuestras birras caseras, y que igual se mezcla con el ronroneo de los gatos (D.E.P. Naim, para los más antiguos vecinos) como con la fusión religiosa. Lo nuestro es pura espiritualidad. Espirituosa.

A MÍ ME DABAN DOS

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Del estupor a la normalidad, de la coherencia al sinsentido. Con la Semana Santa asomando la caputxeta. Hay un par de cosas que queremos compartir con vosotros para que entendáis la sociedad actual y el microcosmos en el que vivimos.

Uno de ellos es este, con niños y sexo barato, las dos cosas sin mezclar:



El otro, no menos importante, éste, con sangres alteradas por la primavera y chanzas tevetresinas:

CÓMO CONOCÍ A MIS COMPAÑEROS DE PISO

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No, no nos vamos a poner a recuperar la memoria histórica del cuarto cuarta. Eso sería ir contra la moda imperante en este país. Todo esto viene porque somos muy de referencias pop. Y eso sí que se lleva. Albert tal vez nos está escuchando desde la fosa común que es su habitación, y nosotros conversamos, para que no se caldeen demasiado los ánimos en este clima de crispación erudita, de forma abstemia. Sin que sirva de precedente.